Involucramiento Cultural Humilde

Resumen y traducción de la charla: “Humble Cultural Engagement” de Timothy Keller

Introducción

Hay distintos modelos que han sido propuestos entorno a la renovación cultural, y la manera en la que los cristianos se relacionan con la cultura. Estos modelos pueden resumirse de la siguiente manera:

  • Mentalidad de Salida o Retirada. La iglesia no está aquí para enmendar el mundo.
    • Perspectiva conservadora: La iglesia debe enfocarse solamente en el discipulado y el evangelismo y no debe involucrarse con la cultura para nada.
    • Perspectiva liberal: La iglesia debe acomodarse a la cultura, ¿por qué deberíamos pretender cambiar las cosas?
  • Mentalidad Triunfalista. La iglesia debe transformar la cultura.
    • Perspectiva conservadora: Los cristianos deben tomar el poder y transformar la sociedad como debería ser.
    • Perspectiva liberal: Teología de la liberación con connotación Marxista.

Ninguna de estas perspectivas encaja perfectamente con toda la Biblia. El Evangelio presenta una tercera opción.

Existe un contraste entre el legalismo y el libertinaje; el Evangelio no cae en ninguno de estos extremos. El legalismo dice: “Nosotros podemos transformarnos y transformar las cosas si nos esforzamos.” Y el libertinaje dice: “Estamos bien como estamos.” El Evangelio dice: “Somos salvos por Gracia, no por nuestro propio poder, y una vez que eres salvo, eso te transforma.” Como dijo Martín Lutero: “Eres salvo sólo por fe, no por tus buenas obras, pero no has sido salvado por una fe que se queda sola, la fe verdadera produce un cambio.” (Paráfrasis)

Por eso el Evangelio no concuerda con las perspectivas que dicen: “No es necesario enmendar el mundo” o “La iglesia debe transformar la cultura”.

Miroslav Volf dice: “En vez de hablar acerca de salir de la cultura o de transformar la cultura, debemos ver cómo involucrarnos con la cultura.”

James Davison Hunter dice: “En vez de hablar acerca de un triunfalismo o retirada de la cultura, debemos hablar acerca de una presencia fiel dentro de la cultura.”

Hay entonces, un consenso en desarrollo que dice que, debe haber una integración humilde entre la fe y el trabajo, la manera en la que los cristianos se involucran en la cultura, y el trabajo junto con otros por el bien común. Este involucramiento cultural es análogo al Evangelio y evita los extremos presentados al principio. Y no sólo es análogo al Evangelio, sino que debe partir de un cambio personal, en el corazón, es decir, el Evangelio mismo debe prepararnos para involucrarnos en la cultura de esa manera. Y hay tres maneras en las que esto ocurre:

  • El Evangelio entrega tu corazón a la humildad: Así puedes apreciar las contribuciones culturales de todos, tanto cristianos como no-cristianos, y puedes colaborar con otros por el bien común, tanto con cristianos como con no-cristianos.
  • El Evangelio te da valentía y perspectiva: Así puedes, en humildad y con respeto, provocar a la cultura con alternativas diferentes de cómo hacer las cosas en la vida de la sociedad.
  • El Evangelio moldea la forma en la que diriges dentro de tu vocación: Así puedes relacionarte con otros, en tu vocación, de una manera diferente. El Evangelio también crea un liderazgo transformador.

Veamos cada una de estas cosas:

1. El Evangelio entrega tu corazón a la humildad.

Uno de los problemas de muchos grupos que hablan acerca del involucramiento cultural de los cristianos, es que lo hacen desde una perspectiva triunfalista. Existe una retórica que dice que los cristianos deben recuperar la cultura.

La crítica a esta perspectiva es que, esta no puede apreciar que la tierra está llena de la Gloria de Dios y que Dios está obrando en todo lugar, a través del trabajo de todo tipo de personas, tanto cristianos como no-cristianos.

Al respecto, Martin Lutero explica lo siguiente: Cuando tu oras diciendo “danos hoy el pan nuestro de cada día”, Dios, en lugar de hacer aparecer el pan sobre la mesa, Él obra a través de los panaderos, a través de los mercaderes, a través de aquellos que transportan la harina. En otras palabras, lo que Dios hace es, responder a tu petición y proveerte del alimento a través del trabajo de otros.

La explicación de Lutero continúa diciendo que, la mujer que ordeña la vaca, y lleva la leche al mercado, es parte de la provisión divina para que tú puedas tomar leche.

Finalmente, Lutero dice, refiriéndose a todas las personas en esta cadena: “Estas son las máscaras de Dios, tras las cuales Él permanece oculto y obra en todas las cosas.”

Este acercamiento debe llevarnos a concluir que los cristianos deben aprender a apreciar profundamente el buen trabajo realizado por cualquiera. Debes ser capaz de ver que Dios está obrando a través de todo tipo de personas.

Esto es también parte del concepto de la Gracia Común, que Dios da buenos regalos a todos, y obra a través de todo tipo de personas, sean cristianas o no. Es una Gracia Común, no sólo para cristianos.

Y si tú eres cristiano y sabes que fuiste salvo sólo por Gracia, sabes también que Dios está obrando en tu vida a pesar de que no eres excelente en muchas cosas. Entonces, puedes entender que Dios obra a través de las vidas de otros a pesar de que sean personas imperfectas.

Dios hace todo por Gracia. Existen personas en el mundo que no creen lo que nosotros creemos y por Gracia Dios les ha dado dones de sabiduría, belleza, habilidad, y excelencia. Y a través del trabajo de estas personas la humanidad está mejor de lo que estaría sin ellos.

A través del Evangelio entonces, debemos ser capaces de reconocer en toda humildad que el mundo entero está lleno de la Gracia de Dios y de los dones de Gracia que Dios imparte sobre todos.

Hay una tendencia en los cristianos de ver a la sociedad y a la cultura de una manera muy negativa, esto viene de una mentalidad de auto-justificación que no puede entender plenamente que somos pecadores salvados sólo por Gracia. Sin embargo, el Evangelio Cristiano te enseña a disfrutar los dones de Dios donde quiera que estén, y te ayuda a cooperar humildemente con quien sea, por el bien común. El Evangelio te da la humildad para no caer en el triunfalismo.

2. El Evangelio te da valentía y perspectiva

Los cristianos podemos entender que toda obra se hace, ya sea para la Gloria de Dios, o para la gloria de algo o alguien más. Y cuando algo no se hace para la gloria de Dios, esta obra está distorsionada, está distorsionada por el pecado. Este conocimiento te da la valentía y la perspectiva para ir al mundo y decir: “hay otra manera de obrar que está de acuerdo con lo que sabemos del Carácter de Dios.” Y podemos hacer esto en humildad y con mucho respeto.

Un ejemplo de esto puede verse en el libro “Fe Pública” (Public Faith) de Miroslav Volf. En una parte de este libro él habla acerca de la epístola de Pablo a Filemón.
Muchos cristianos encuentran esta carta un tanto incómoda porque Filemón era un propietario de esclavos. Uno de estos esclavos era Onésimo, quién huyó y estaba con Pablo; y Pablo lo manda de vuelta a Filemón.

Para entender esto, necesitamos también entender que la esclavitud Greco-romana no era lo que nosotros nos imaginamos. No era similar a lo ocurrido con el tráfico de esclavos africanos en los siglos XVIII y XIX, no estaba basada en la raza y no era algo de por vida. Era un tipo de contrato de servidumbre que, de todas maneras, podía llegar a ser algo despiadada.

Pablo no utiliza esto para preguntarse: “¿debería existir esclavitud en el mundo?” sino que aplica su teología a este caso de la vida real, y dice:

Filemón 14–16 (NBLH)

14 Pero no quise hacer nada sin tu consentimiento, para que tu bondad no fuera como por obligación, sino por tu propia voluntad.

15 Porque quizá por esto se apartó de ti por algún tiempo, para que lo volvieras a recibir para siempre,

16 ya no como esclavo, sino como más que un esclavo, como un hermano amado, especialmente para mí, pero cuánto más para ti, tanto en la carne como en el Señor.

Miroslav Volf explica lo siguiente: la institución de la esclavitud de la época prohibía a Onésimo el renunciar e irse, él debía quedarse con Filemón hasta cumplir su tiempo de servidumbre. Y Pablo estaba provocando un cambio al interior de la institución de la esclavitud, estaba cambiando la manera en la que el poder era ejercitado dentro de la relación amo/esclavo, ¿por qué? Porque ambos eran hermanos en Cristo, ambos eran pecadores salvados por Gracia, había un nuevo sentido de igualdad. Filemón seguía siendo el amo y Onésimo seguía siendo el esclavo, pero el ejercicio del poder fue transformado por el Evangelio.

Bill Stunz, quien falleció el año 2011, era un catedrático de la universidad de Harvard, especialista en justicia criminal. Él dio una conferencia en la universidad de Virgina años atrás, y explicó que a lo largo de la historia de la humanidad, siempre que los cristianos se involucraron en la justicia criminal, hubo un cambio en esta, que se volvió más “humana” (compasiva).

Los cristianos tenemos un Salvador que fue víctima de injusticia, creemos que existe la ley y también existe la gracia, creemos que en la Cruz la ley y el amor fueron igualmente honrados por Dios. Bill Stunz explica que cuando tienes esta cosmovisión cristiana, siempre respetas la ley y a la par trabajas en pos de transformarla en una versión menos punitiva.

¿Qué está haciendo este catedrático? Está mostrando que, cuando los cristianos salen al mundo piensan a través del Evangelio, y tienen la valentía y la perspectiva para cambiar la manera en la que se hacen las cosas, desde adentro, no de una manera triunfalista que quiere tomar el control, ni tampoco dejando de respetar y apreciar el trabajo de otros que no creen en el Evangelio, sino con humildad y respeto.

3. El Evangelio moldea la forma en la que diriges dentro de tu vocación

El Evangelio no sólo te da la humildad para apreciar, y la valentía para provocar un cambio, sino que también transforma la manera en la que te relacionas con las personas dentro de tu profesión.
Si tienes un Salvador que llevó la culpa de lo que tu hiciste, un Salvador que puso tus necesidades por encima de las Suyas, que te salvó a través de un sacrificio sustitutivo, ¿cómo debería esto afectar la forma en la que te relacionas con otros?

En 1992 cuando la iglesia Redentor (Redeemer) era joven y poco conocida, una mujer llegó a la iglesia gracias a que en una ocasión su superior asumió la responsabilidad por un error que ella había cometido. Esto la sorprendió mucho porque, por lo general, en el ambiente laboral es común que otros se lleven el crédito por lo que tú haces, pero nunca ocurre que alguien esté dispuesto a asumir la responsabilidad y la culpa por tus errores. El superior de esta mujer era un cristiano y esto transformó radicalmente la manera en la que él ejercía su liderazgo.

El Evangelio crea un patrón de liderazgo transformativo en el que tú das crédito a otros, en lugar de siempre llevarte el crédito, donde tú estás dispuesto a asumir la culpa en lugar de echar la culpa a otros, donde edificas escaleras para otros, en lugar de pisotear a otros para subirte a la escalera.

Conclusión

Si tu corazón ha sido verdaderamente afectado por el Evangelio, si tienes la humildad que viene de saber que eres un pecador, la valentía que viene de saber que estás caminando con Dios, entonces tu estatus, tu éxito y tus ingresos, no son lo más importante, y puedes enfocarte en hacer un buen trabajo. Si el Evangelio ha transformado tus relaciones, ahora sabes servir a otros en lugar de utilizarlos. Es así como podemos involucrarnos en la cultura.

Un corazón transformado por el Evangelio va a crear cristianos involucrados en la cultura que verdaderamente cambiarán el mundo.

FUENTE:

Este artículo fue traducido y resumido de la charla “Humble Cultural Engagement” de Timothy Keller, del año 2012.

Esta charla puede ser encontrada en inglés en el siguiente enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=xMgsZKzZp-g

Resumen y traducción por Marcelo Contreras